El relleno
Primero pon un sartén a fuego medio con muy poco aceite, desmenuza la longaniza o el chorizo y frielo bien, sin que se queme (no debe quedar muy crujiente). Es posible que en el proceso se despenda un poco de grasa, si notas un exceso retiralo con ayuda de una cuchara.
Una vez que esta listo, agrega las papas al mismo sartén, para este momento ya deberán estar cocidas y bien picadas en cubitos. Revuelve el chorizo y las papas muy bien, hasta que se integre todo perfectamente (igual como para los pambazos). No lo machaques solo revuelve, si lo deseas y te gusta el picante puedes agregar el chile habanero bien picadito y agrega una pizca de sal (al gusto).
El relleno también puede componerse de otros ingredientes, como por ejemplo, preparado con lomo de cerdo, jitomate, pasas, almendras, y algunos cubitos de acitrón. Todo bien frito y sazonado (sal y pimienta al gusto).
Preparación de la masa
Por otro lado, en un recipiente hondo, pon la masa de maíz, dependiendo la consistencia podría ser necesario agregar un poco de agua tibia y revolver. Luego agrega la sal (una cucharadita), el queso cotija rayado (o algún otro queso añejo) y la manteca, revuelve hasta que se uniforme y la sal y el queso se distribuya. Luego reparte la masa y forma esferas de mediano tamaño.
Preparación de los molotes
Toma una esfera de masa y forma una tortilla no demasiado gruesa con la ayuda de una prensa para hacer tortillas, si no tienes, puedes hacer el proceso a mano o con ayuda de un rodillo, usa una bolsa de plástico abierta por la mitad para que la masa no se pegue y puedas manejar la tortilla con facilidad.
Ya que tienes la tortilla, pon un poco de papa con chorizo (o el relleno que hayas elegido utilizar), no pongas mucho. Enrolla como si fuera un taco pero en este caso también deberás sellar los extremos de modo que no se salga el contenido y queden puntiagudos (siguiendo más o menos la forma de un bolillo). De este mismo modo prepara todos los demás molotes, hasta que termines la masa.
Ahora en un sartén caliente con regular aceite, fríe los molotes como si fueran gorditas. Con la ayuda de una pala o cuchara grande de vez en cuando toma algo de aceite caliente y báñalos, cuando un lado este dorado voltéalos y espera a que doren por el otro.
Cuando estén bien doraditos, retiralos y ponlos en una charola con papel absorbente. Permite por algunos segundos que el exceso de aceite se escurra en el papel absorbente.
Finalmente prepara una buena salsa, verde o roja, dependiendo del gusto y disfrútalos.
Salsa Roja
Salsa verde