En Israel fueron descubiertas nuevas especies, evidenciando un antiguo ecosistema subterráneo cuyo nacimiento data de varios millones de años.
Se trata de ocho nuevas especies de crustáceos e invertebrados en un ecosistema aislado en un lago hallado en el interior de una cueva, dicho lago se encuentra cerca de la ciudad de Ramle, en el centro de Israel.
La cueva se encuentra a 98 metros bajo tierra, en una cantera de caliza, con túneles que se extienden a lo largo de dos kilómetros. En el interior, el lago alberga las especies desconocidas, algo que según Allen G. Collins, un investigador del Instituto Smithsonian, demuestra "lo poco que sabemos acerca de la vida en nuestro planeta y lo importante que es seguir buscando".
Los animales se encuentran completamente aislados del exterior por una dura capa de piedra caliza, impermeable al agua o a los nutrientes exteriores, una de las criaturas tiene características muy similares a las del escorpión.
A diferencia de la mayoría de los animales que dependen de una cadena alimenticia basada en la fotosíntesis, estas nuevas especies viven en un ecosistema completamente independiente y autoabastecido.
Las especies examinadas no tenían ojos, lo que significa que perdieron la vista debido a la evolución. El hecho que resulta extraño es que estas especies aparentemente hayan estado viviendo durante millones de años en cuevas, sin haber sido descubiertas anteriormente.
Los investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, aseguraron que el ecosistema probablemente data de cuando el mar Mediterráneo cubría partes de la región en cuestión.